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Arquitectura

Dexamenes, el hotel griego que nació de una antigua fábrica de vino

Los antiguos depósitos de vino levantados junto al mar Jónico para exportar producción agrícola durante la crisis de la pasa de Corinto son hoy Dexamenes, un hotel rehabilitado por K-Studio en la península griega del Peloponeso.

Dexamenes significa tanques en griego, en honor a los dos que se conservan prácticamente intactos en el hotel.

Antes de ser hotel, Dexamenes fue una pieza de infraestructura agrícola levantada junto al mar para resolver una crisis. En la costa occidental del Peloponeso, cerca de Kourouta, aquellos depósitos de hormigón nacieron en los años veinte para almacenar vino y cargarlo directamente en los barcos. Su origen está unido a la llamada era de la pasa de Corinto, cuando esa perla negra sostuvo una parte decisiva de la economía griega y obligó a levantar vías férreas, puertos, bodegas y destilerías. Cuando el comercio se hundió, la región tuvo que transformar los excedentes en otros productos. El vino fue una salida, y Dexamenes una de sus arquitecturas.

Vista desde el mar de Dexamenes, donde todavía se conserva incluso el antiguo muelle de hormigón al que llegaban los barcos.

Una identidad propia

Durante décadas, el conjunto quedó abandonado. Bloques de hormigón, tanques, viejas piezas metálicas, construcciones auxiliares de piedra y una playa delante. Para muchos habría sido un resto difícil de domesticar. Para Nikos Karaflos, nacido en la zona y hoy director del hotel, era otra cosa,“porque tiene historia y una historia que contar”, explica. “¿Un enorme depósito industrial de vino justo al borde del agua? Me parece fascinante”.

Esa relación venía de mucho antes del proyecto. Karaflos recuerda la zona como parte de su infancia y habla del Peloponeso como un territorio “completo”, marcado por la biodiversidad, la agricultura y una vida todavía ligada a los ritmos de las cosechas. “Me crié en un pueblo pequeño donde el calendario agrícola estaba muy sincronizado con el calendario religioso. Si querías cosechar uvas, tenías que hacerlo después de la fiesta de la Transfiguración de Jesús, el 6 de agosto”, cuenta. Esa memoria agrícola sigue presente en Dexamenes, donde el vino y la cocina forman parte de la identidad cotidiana del lugar.

«No queríamos tirar nada»

La rehabilitación fue desarrollada por K-Studio, estudio ateniense fundado por los hermanos Dimitris y Konstantinos Karampatakis, conocidos por realizar intervenciones casi arqueológicas en los edificios sobre los que trabajan. En Dexamenes encontraron un complejo industrial prácticamente intacto, erosionado por el tiempo y por la cercanía del mar. Konstantinos Karampatakis recuerda el primer encuentro con el lugar como una experiencia decisiva. “El hormigón había envejecido, los depósitos metálicos estaban oxidándose y para nosotros todo eso era hermoso”, explica, “porque para hacer para el futuro, primero tienes que conocer su pasado”.

Vista cenital de uno de los tanques, custodiado por las habitaciones dispuestas a cada lado.

Esa idea atraviesa toda la intervención, pues consideraban “que aquello era demasiado valioso y prácticamente imposible de replicar”. El arquitecto explica que las piezas de hormigón retiradas para abrir puertas y ventanas fueron reutilizadas como pavimento, también que antiguas barandillas reaparecieron frente a la playa y que otros elementos encontrados en el lugar terminaron convertidos en asientos, mesas o pequeñas piezas funcionales repartidas por el hotel. “No queríamos tirar nada”.

La recepción es cruda, rugosa, gris y auténtica, como todo Dexamenes.

El color sale del hormigón

El complejo conserva los dos grandes bloques de depósitos de hormigón, divididos longitudinalmente en filas de antiguos tanques de vino. Sus proporciones, alrededor de cinco por seis metros, permitieron alojar habitaciones de unos treinta metros cuadrados con baño y terraza. En las fachadas siguen visibles registros, tuberías y marcas de uso. En el interior permanece la pátina del hormigón original. “Incluso los colores salen del propio edificio”, explica Karampatakis. “Por fuera ves el hormigón gris, pero cuando lo cortas aparecen pequeños áridos y piedras de muchos tonos. De repente, el edificio era colorido para nosotros”.

Las habitaciones disponen de su propia terraza y una pasarela que conduce directamente a la playa.

Esa observación acabó trasladándose a los interiores, donde aparecen blancos rotos, negros, grises y pequeños acentos rojizos tomados directamente de los cortes del material original. Las nuevas incorporaciones aparecen reducidas a estructuras ligeras de acero negro, vidrio texturizado, madera y terrazo. Las habitaciones frente al mar mantienen una relación directa con la playa y con el horizonte del Jónico. Las camas se orientan hacia grandes aperturas correderas y una pasarela elevada recorre la arena conectando las distintas partes del hotel. En la nueva etapa del proyecto se han incorporado ocho suites sobre los tanques de hormigón, con grandes ventanales plegables, dosel de madera y una lámina de agua en el borde de la terraza.

Hay que tocar las paredes o el suelo para entender la historia del hotel. Las imperfecciones lo hacen único.
La ducha recibe luz natural gracias al cristal esmerilado.

De vacío industrial a patio gastronómico

Entre los dos bloques de hormigón, el antiguo vacío industrial se convirtió en un patio atravesado por una lámina de agua poco profunda. Allí siguen los silos, esos grandes cilindros metálicos que formaban parte de la antigua fábrica. K-Studio decidió preservar los tanques (de hecho, ‘dexamenes’ significa eso en griego, tanques), y permitir que los huéspedes entren en ellos a través de plataformas realizadas con piezas recuperadas del propio edificio. También las variedades locales de uva reaparecen en el jardín central, recuperando parte del paisaje productivo que dio origen al complejo.

Dexamenes, que forma parte de la familia de Design Hotels, incorpora también dos construcciones de piedra que fueron transformadas en espacios de restauración y actividad cultural. Los ladrillos encontrados en las edificaciones antiguas se reutilizaron en suelos y terrazas, y las cubiertas inclinadas se recompusieron con piezas cerámicas realizadas localmente. En la taverna, la cocina abierta y la mesa comunal acogen catas y talleres. Frente a ella, el edificio cultural permite organizar exposiciones, conferencias, instalaciones y residencias. Karaflos entiende el hotel como un proyecto construido sobre arte, vino, memoria agrícola y naturaleza. “Todas las experiencias que ofrecemos se enriquecen mutuamente”, explica. “El arte, el vino, la historia del lugar, la cultura local y la conexión con la naturaleza son los pilares en los que se basa el concepto del hotel”.

La segunda fila de habitaciones está paralela al mar y detrás de los dos grandes tanques de vino que acogen experiencias gastronómicas.

Instalaciones artísticas y talleres

Esa idea aparece de forma especialmente clara en dex.Silo.01, un espacio gastronómico instalado en uno de los antiguos silos del complejo donde se organizan cenas experimentales vinculadas a la fermentación, la luna o determinados ingredientes de la cocina griega. Una de las nuevas propuestas gira alrededor del tomate, producto omnipresente en esta parte del Peloponeso. “Aquí se cultivan muchísimos tomates”, cuenta Karaflos. “Por eso muchas de nuestras recetas los incluyen. Son tan dulces y maduros”. El programa cultural incorpora también instalaciones artísticas, proyecciones, talleres y catas de vino pensadas específicamente para el lugar.

Karampatakis habla de los edificios bien construidos como estructuras capaces de encontrar nuevos usos con el paso del tiempo. Mientras recorre mentalmente la historia de Dexamenes, vuelve varias veces a la misma idea: la permanencia. “Durante la inauguración, un vecino nos dijo «Ah, abrís pronto, todavía no habéis terminado», y ese comentario confirmó que el trabajo había ido en la dirección correcta. Los edificios hechos con intención y cuidado, conservan algo dentro de ellos”, dice, “y tarde o temprano, vuelven a encontrar una razón para seguir vivos”.

dex.Silo.01 es espacio gastronómico instalado en uno de los antiguos silos del complejo donde se organizan cenas experimentales.
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