Situada en una callejuela de Hampstead, al norte de Londres, y escondida detrás de un pub victoriano, Reciprocal House es una casa familiar de 280 m2 recientemente terminada por Gianni Botsford Architects que renueva una casa de campo anodina y ruinosa de la década de 1860, a la vez que integra una peculiar ampliación que se hizo en la vivienda en 1969 por Foster Associates (ahora Foster + Partners). Esta extensión fue utilizada por su propietario original, el periodista del Sunday Times Ron Hall, como su lugar de ocio, música y entretenimiento.
La ampliación de Foster Associates es representativa de los primeros trabajos de la firma y de proyectos como Creek Vean House en Cornwall, construida en 1965. Su arquitecta de proyecto fue Patty Hopkins, que trabajó en el mítico despacho antes de fundar Hopkins Architects con Michael Hopkins en 1976 y luego construir su aclamada casa y estudio high-tech, también en Hampstead. Por su parte, Gianni Botsford Architects, con sede en la capital británica, se hizo conocido por su Casa Kiké, ganadora del premio Lubetkin, en Costa Rica, y también Light House en el oeste de Londres.
El objetivo principal fue relacionar la nueva casa con la ampliación de Foster Associates, trabajando en un fuerte sentido de sinergia y reciprocidad entre las dos, de ahí el nombre. Y es que la palabra integración ha sido clave en todo el proyecto, tanto con la arquitectura anterior como con el entorno. Esto condujo a un enfoque por el cual la forma y los volúmenes de los elementos nuevos y antiguos serían ambos arquitectónicamente similares. Así, el espíritu elemental de la nueva casa está en consonancia con el carácter industrial y ligero de la creación de Norman Foster, que se ha incorporado cuidadosamente en el proyecto. También se fomentó la relación de Reciprocal House con su paisaje circundante, especialmente el de las copas de los altos árboles que rodean su terraza: la construcción parece abrirse a ellas.
En el sótano, el estudio con impresionantes tragaluces de tres metros de altura. Mesa Tense de Piergiorgio y Michele Cazzaniga para MDF Italia, taburetes Flight de Barber & Osgerby para Isokon y foto de Tom Blatchford.
Mesa diseñada por Norman Foster y las míticas sillas Plia de Giancarlo Piretti para Castelli.

Los cuatro pisos están diseñados para complementar la estructura liviana de una sola planta de Foster Associates que se realizó con cerchas de acero, bloques de hormigón y enormes cristales con marcos de aluminio, una paleta limitada pero muy efectiva de materiales atemporales. “Debido a la complejidad del proyecto, se tomó la decisión de construir la nueva casa contigua a la extensión conservada en hormigón y dejar este material visualmente expuesto en todas partes para reducir el uso de acabados, para moderar la luz y también para aprovechar la masa térmica”, explican desde el estudio. A su vez, los interiores están decorados con elementos de aluminio diseñados por ellos, que incluyen la escalera, los muebles de cocina, los armarios, los accesorios de baño, las mamparas y las puertas. Minimalistas, funcionales y monocromáticos, todos se han fabricado localmente.
En los baños, todos los elementos se han diseñado en aluminio por Gianni Botsford Architects y fabricados en Londres.
Las elevaciones en ángulo distintivas le dan a la arquitectura un fuerte componente geométrico, tanto por dentro como por fuera.

Los arquitectos decidieron construir sobre todo con hormigón y dejar este material visto para reducir el uso de acabados, para moderar la luz y también para aprovechar la masa térmica.
En los pisos superiores se sitúan los dormitorios.
La vivienda alberga ahora una cocina, comedor y salón abajo (lo que era la sala de planta abierta creada por Foster), tres dormitorios en los dos pisos superiores y una terraza en la azotea de 56 m2. También hay un estudio en el sótano con impresionantes tragaluces de tres metros de altura. El perfil del tejado de la cabaña original se evoca en el de la nueva casa, mientras que las elevaciones en ángulo distintivas le dan a la arquitectura un fuerte componente geométrico, tanto por dentro como por fuera. Esto se enfatiza aún más con la claraboya circular de dos metros de diámetro sobre la escalera de caracol de aluminio que conecta los tres pisos principales. Esta se puede abrir por completo para la ventilación natural, lo que crea una gran conexión con el exterior.
“Nuestra respuesta a este proyecto gira en torno a la idea de adaptación local y se llevó a cabo a través de un análisis minucioso y forense del lugar. Estudiamos formas de brindar privacidad a los habitantes de la casa y los vecinos, vistas panorámicas a los jardines traseros, acceso a la luz solar y natural, separación acústica y seguridad”, prosiguen.
Las fachadas del nuevo edificio están revestidas con una malla de aluminio perforado en un suave tono marrón cobre que preserva el recuerdo de la casa original. También brindan privacidad y protección contra la radiación solar. El paisajismo hace uso de los ladrillos provenientes de la demolición de la antigua vivienda jugando con la idea de memoria, mientras se reutilizan los materiales existentes. En general, el proyecto fue pensado para minimizar su impacto en el medio ambiente, con un diseño pasivo concebido desde el principio. La casa está enclavada bajo unos árboles que proporcionan sombra natural, mientras que los tamaños y la orientación de las ventanas se han optimizado para maximizar la luz y la ventilación. La escalera de caracol proporciona un conducto de ventilación natural vertical para toda la casa que, junto con la claraboya que se abre en la parte superior, permite que el aire caliente se vaya a través del efecto chimenea.
Se han utilizado materiales con alta masa térmica en todas partes, en particular el hormigón visto. Esto, junto con la estrategia de ventilación, garantiza que la casa se mantenga siempre fresca sin refrigeración activa. Por el contrario, el aislamiento térmico y la hermeticidad del aire minimizan la necesidad de calefacción en el espacio, que se proporciona a través de una bomba de calor y suelo radiante. Además, se ha instalado un cargador de coches eléctricos en el patio delantero. No hay aparatos de gas en la cocina, la vivienda es completamente eléctrica. De igual manera, el consumo de agua se mantiene al mínimo mediante el uso de accesorios de bajo caudal y un sistema de reciclaje de aguas grises que trata el agua de las duchas y los baños para reutilizarla dentro de la casa para la descarga del inodoro. El reciclaje del agua de lluvia y los techos verdes reducen aún más el consumo.