Hay momentos únicos, situaciones excepcionales, que solo llegan cuando el universo conspira a favor. Un evento así podría ser, por ejemplo, que toda la industria del diseño se congregue en un solo lugar. Eso sucede tan solo una vez cada dos años en Valencia. Este 2024 estamos de suerte. A la Feria Hábitat Valencia y a Textilhogar Home Textiles Premium se les ha unido una nueva compañera de viaje, la bienal Espacio Cocina SICI. El diseño al completo. Mueble, iluminación, interiorismo, textil, contract y mobiliario de cocina han colmado los ocho pabellones de los dos niveles con los que cuenta Feria Valencia. Una edición que ha recibido a curiosos y profesionales del sector entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre, con 96.000 metros de puro diseño, 925 firmas y un gran foco nacional. Por algo es la gran feria del hábitat made in Spain.
En total, 60.000 compradores profesionales visitaron la feria.
Desde un hotel donde varios diseñadores nacionales se han reunido para dar forma a un remanso de paz, hasta un espacio textil de inspiración mediterránea, pasando por una atractiva selección de diseñadores emergentes y la consolidación de la cocina como el centro del hogar, la feria se despide de una edición que deja un buen sabor de boca. Una edición en la que ya todo son equipos de desmontaje, elevadores, grúas, muchos recuerdos y cuadernos llenos de nuevas tendencias. De esos apuntes que ha recogido la redacción de MANERA nace esta selección, lo que más nos ha gustado, los flechazos, los descubrimientos y los imprescindibles de la feria:
Las piezas: Ondarreta, Capdell y Estiluz
Si el diseño es el santo al que todos rezamos, las piezas son el canal a través del cual lo llegamos a experimentar. En la feria se han presentado muchas, pero hay tres que nos han llamado la atención en especial. La butaca Leizu de Capdell, la silla Mibu de Ondarreta y la lámpara Loop de Estiluz. Tres creaciones que brillan por su limpieza y perfecta simpleza, cada una a su manera. La primera, diseñada por Estudi{H}ac, con una forma cónica que encuentra en los conos de hilo de los telares de seda su inspiración. La segunda, obra de Nadia Arratibel, por su guiño a la estética japonesa y nobleza de la carpintería. Y la lámpara Loop, creada por Gerardo Mari, por ese ligero y delicado rizo que acaricia a la luminaria.
Silla Mubi de Ondarreta.
Lámpara Loop de Estiluz.
Silla Leizu de Capdell.
El diseñador: Sigfrido Serra
Si ha habido un protagonista en Feria Hábitat, no ha sido ni la silla más ergonómica, ni la cocina mejor equipada, ni el sofá más vistoso. Lleva nombre y apellido, y es el de Sigfrido Serra. El joven diseñador valenciano ha sido el artífice de Orange Forest, una experiencia táctil y sensorial que Serra traduce como todo un templo del textil. Altas telas crean un espacio inmersivo de formas orgánicas y tonos cálidos, en un claro homenaje a esos atardeceres naranjas de la ciudad valenciana. Y eso no es todo. El diseñador también ha presentado unas piezas que ha creado para Bassari, y ha conquistado a los asistentes de la feria con la suite que ha plasmado en el Hotel Hábitat.
Sigfrido Serra frente al stand Orange Forest, creado en colaboración con la revista Interiores. Foto: Mayte Piera.
El espacio lo completan piezas de The Masie, las alfombras de KP, textiles de Harbour Fabrics o pufs de KA International. Foto: Mayte Piera.
Taburete de Sigfrido Serra para Bassari.
El espacio: Hotel Hábitat
Justamente el hotel diseñado por Héctor Ruiz Velázquez ha sido el espacio que más ha dado de que hablar en la reciente edición, su pabellón insignia. Con clara inspiración en la costa valenciana y capturando la idílica esencia veraniega del mediterráneo, el espacio presenta suaves formas curvas, paredes revestidas con pintura de arcilla de expresión cuasi textil, y distintas suites, un spa, un bar o una biblioteca diseñadas por talentos nacionales como el ya mencionado Sigfrido Serra, Mar Vera o la firma de mobiliario creado a partir de deshechos textiles Creavalo.
Entrada al Hotel Hábitat, diseñado por Héctor Ruiz Velázquez.
Suite que proyectó Sigfrido Serra para el Hotel Hábitat.
Espacio de Mar Vera en el hotel.
El talento revelación: Serilda
Aportar un aire fresco a un oficio milenario como el de la carpintería no es nada fácil, pero Serilda lo consigue. Su creador, Pau Rueda Julià, moldea la madera con un talento innato y mucha práctica, dando forma a piezas funcionales y sencillas, pero llenas de detalles y singularidades que quizás no se perciben a simple vista. Para la zona de diseñadores emergentes NUDE 2024, el valenciano ha diseñado una colección de piezas que tiene varias funcionalidades: un homenaje a la madera y a su oficio, “utilizando técnicas de ensamblado simples, obviando herrajes y tornillería”, cuenta.
La artesanía: Pixidio
Otra de las firmas de NUDE que no ha pasado desapercibida por la redacción de MANERA ha sido Pixidio, un proyecto de luminarias realizadas con lana de oveja mallorquina fieltrada. Detrás de ellas se encuentra María Abando Olaran, donostiarra de nacimiento y mallorquina de adopción, quien iba buscando nuevas formas y usos para este material, y acabó convirtiéndose en la Noguchi balear. Además de dar una nueva vida a un material actualmente considerado como subproducto animal, sus luminarias son la pura expresión de la belleza natural, esculturas blancas apagadas, y esferas de color encendidas, nacidas, además, a partir de una sola pieza de lana sin necesidad de ningún tipo de unión.
La colección: Francesc Rifé para Vical
La colaboración entre Vical y Francesc Rifé habla de orden y materialidad. Orden en su ritmo, lleno de paralelos verticales y elegantes remates circulares que se repiten. Materialidad en la madera, noble, cruda y cálida. Así da forma el diseñador catalán a esta colección donde minimalismo, geometría y artesanía dialogan en sus distintas piezas. Una sutil curva en las sillas o un sobre de piedra en la mesa de comedor aportan un toque de distinción a la narrativa y ponen el broche final a una de las colecciones más sorprendentes de Feria Hàbitat Valencia.
El textil: Colección Güell Lamadrid Home
Cualquier decorador cae rendido ante las telas de Güell Lamadrid. Los mejores las usan para tapizar paredes, vestir sofás o cubrir cojines. Pero, por primera vez, la firma nos lo da hecho. Güell Lamadrid presenta su primera colección de cojines y plaids de alta gama, con cremalleras en tono cobrizo, con acabados como el de la pasamanería y una exquisita gama de patrones que combinan magníficamente entre sí. “Todas las cromáticas están interconectadas y es asombroso ver cómo combinan extraordinariamente unos mundos con otros”, explican desde la firma.
El toque vintage: Banco 202 de Expormim
Una de las sorpresas más memorables de la feria la ha dado Expormim. La firma experta en el uso del mimbre como material de carácter artesanal vuelve a apostar por su componente estrella en un nuevo banco diseñado, ojo, por Joaquim Belsa (1929-2018) en los años 60. El Banco 202 es una joya que la firma redescubre y reedita por primera vez, mostrando la búsqueda de la austeridad del diseñador catalán.
El stand: Point
Pocas firmas dan con un stand que haga las de telón de fondo, que aporte textura y personalidad, que cuente una historia y que deje al mobiliario brillar como el de Point. Su visionario es el puertoriqueño Hector Ruiz Velázquez, autor también del Hotel Hábitat. Su herencia latinoamericana se percibe en las curvas del stand, influenciadas por la arquitectura tropical, y el ADN de la firma de mobiliario exterior se acopla al de Ruiz Velázquez con un trenzado de madera que recuerda a la misma textura que presentan muchas de sus piezas más icónicas.
La parada: Teulat Coffee Club
Finalmente, qué mejor que un descanso y un café para dar por concluido el intenso día en la feria. Y si está rodeado de piezas de diseño, mejor. Es una forma curiosa, distinta y atractiva de mostrar las novedades de una firma, en este caso, de Teulat. Lo han hecho junto a SOLO Magazine, y ha sido la excusa perfecta para mostrar la gran mesa de madera Banda o la silla Eclipse, inspirada, claro, en el fenómeno que le da nombre. Una de las visitas indispensables de feria en la que, además, servían un café delicioso.
