Existe un requisito indispensable para diseñar un interior donde el sentido común tenga tanto peso como la belleza: hacerlo sabiendo que un mueble no solo ocupa el espacio, sino que lo transforma. En Schmidt, esta máxima guía el trabajo desde hace más de 65 años. Hubert Schmidt comenzó fabricando aparadores en 1959 en Alsacia. Más tarde, llegaron el resto de muebles de cocina y la producción bajo pedido. Con el cambio de siglo, llegó el resto de la casa: dormitorios, salones, cuartos de baño, vestidores.

Han entrado en cada rincón del hogar como un sastre se enfrenta a un traje o una camisa: con la convicción de que cada trabajo es personal y artesano, una conversación entre cliente, diseñador y fabricante, y cada resultado ha de ser, por ello, único.

El equivalente a la sastrería son sus más de 90 showrooms repartidos por España en los que un equipo experto acompaña en cada paso hasta que sales de allí con una “casa Schmidt”: una cocina funcional y elegante, por descontado, pero también un vestidor que se adapta a la longitud de tus prendas de ropa, a tu preferencia por este u otro tipo de zapatos o a tu obsesión por los sombreros, un dormitorio donde de verdad descansarás después de cada jornada, un salón que invitará al encuentro, a la conversación y a la vida compartida o un cuarto de baño que será un auténtico santuario.

Todo ello, en un abanico de estilos, materiales, acabados y colores que combinar hasta que tu hogar pueda solo ser tu hogar y el de nadie más.

Los de Schmidt son muebles ajenos a modas, están fabricados para durar toda la vida y convertirse en receptores de recuerdos de un hogar. Porque, como decíamos, un mueble no solo ocupa un espacio, lo transforma. Lo hace de manera física integrándose en la arquitectura, separando espacios, brindando soluciones de almacenamiento. Lo hace también de manera emocional adaptándose a una vida y sus rutinas, a manías y deseos. En Schmidt saben que amueblar un hogar es diseñar la vida que quieres vivir y actúan en consecuencia. Llevan haciéndolo desde su origen artesano y continúan hoy, con la misma familia al frente, solo que multiplicada en sus miembros, sedes y soluciones de mobiliario.

