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Diseño

Paseamos por la vida junto a Homo Faber y Luca Guadagnino

La feria de artesanía veneciana Homo Faber invitó al cineasta italiano Luca Guadagnino a que imaginara, para su tercera edición, su puesta en escena. El resultado: A journey of life, un viaje por la vida que hemos recorrido con ellos.

“Luca y Nicolo han conseguido crear una sinfonía donde cada pieza, cada elemento, tiene un sonido único por separado pero que suena en perfecta armonía en conjunto con todos los demás”. Así resumía Alberto Cavalli, director ejecutivo de la Fundación Michelangelo, el resultado de la puesta en escena de la tercera edición de Homo Faber, la feria de artesanía que se ha propuesto devolver los verdaderos trabajos y artistas manuales al lugar que les corresponde. Venecia es y sigue siendo el marco elegido, y en esta ocasión, la dirección artística corrió a cargo del cineasta italiano Luca Guadagnino junto al arquitecto Nicolo Rosmarini. Dos talentos que han convertido la Fondazione Giorgio Cini en un viaje por la vida. Porque así es precisamente como han llamado a esta edición de 2024, A Journey of life, un viaje en el que cada etapa, viene acompañada de trabajos de más de 400 artistas que han interpretado las diferentes etapas que les ha tocado representar.

El viaje comienza en el laberinto Borges, en el antiguo Monasterio de San Giorgio Maggiore, en la isla del mismo nombre frente a la Plaza de San Marco. Allí, una serie de espejos te reflejan tanto dentro como fuera del propio jardín, en esa dicotomía que supone siempre le vida de vernos desde varios prismas. Y desde ahí llegamos a la primera de las paradas de la vida y también de ese paseo por ella, representado, como no podía ser de otra forma, por el Nacimiento. 


El Claustro de los Cipreses se convierte en un magistral juego de la oca donde las casillas han sido diseñadas por 20 artesanos de todo el mundo. Aquí empieza todo. © Giulio Ghirardi / Michelangelo Foundation

Todo empieza con el juego de la oca

Inventado en Italia durante el Renacimiento, en el juego de la oca los jugadores avanzan al antojo de unos dados que nos pueden llevar a cualquier casilla, simbolizando la naturaleza impredecible de la vida. Con esa visión, el particular Juego de la Oca de Homo Faber, situado en el Claustro de los Cipreses, fue completamente reinventado por el artista Nigel Peake, donde 20 talleres y artesanos independientes de todo el mundo han hecho a mano cada uno tres casillas del juego, con un estilo de bordado diferente en lo que sería un enorme tablero. Trabajos finos, manos delicadas, todo cuidado y mimado para dar comienzo a la vida.


Un suntuoso drapeado de terciopelo rosa envuelve el refectorio de la Fundación Giorgio Cini  para acoger Celebración, la sala donde se festeja la vida sobre una mesa de espejo de Bottega Ghianda. © Giulio Ghirardi / Michelangelo Foundation

Una infancia creativa

Nuestra imaginación durante la infancia no conoce límites, y eso fue lo que se les pidió a los artistas que participaron en la época que representa la Niñez: que volvieran a ella y transformasen sus recuerdos en piezas bellamente elaboradas, porque es ahí cuando aprendemos a jugar y a experimentar. Así que, después de pasar por un pasillo que representa el viaje desde el nacimiento hasta la infancia, un espectáculo multisensorial en azul nos recibe en forma de juguetes, juegos y recuerdos infantiles de todo el mundo. Casas de muñecas, pinballs, órganos con bocas, sillas de colores… todo lo que imagines y más.


La Niñez en su máximo esplendor, con casitas de muñecas, un circo y hasta un espejo mágico. Así, ¿quién no quiere ser niño otra vez? © Alexandre Vázquez / Michelangelo Foundation

Celebrando el mundo en rosa

La vida hay que celebrarla, y cuando dejamos la Niñez, el refectorio de la Fundación Giorgio Cini nos recibe envuelto en un rosa empolvado que cubre las grandiosas paredes mientras una impresionante mesa de cristal de Bottega Ghianda sirve de soporte para una reunión de objetos y piezas delicadas que no pueden faltar cuando reunimos a los que queremos. Centros de mesa decorativos y candelabros se presentan junto a vajillas y objetos funcionales en una gran variedad de materiales, fabricados por reconocidas casas y artesanos independientes desde la India hasta Burkina Faso, desde España hasta Japón. Un manjar de buen gusto.


Misteriosos maniquíes vestidos por Alaïa parecen flotar sobre la recuperada piscina Gandini en la sala de los Sueños. © Giulio Ghirardi / Michelangelo Foundation.

No hay que olvidar de dónde venimos

Inspirada en las fotografías de la restauración de la Fundación Giorgio Cini, expuestas en la sala que los directores creativos han denominado Herencia, esta exposición se centra en el valor del conocimiento heredado, una parte enriquecedora de la experiencia humana. En el techo, una instalación de vídeo muestra diez familias de artesanos de todo el mundo donde las habilidades y tradiciones artesanales se transmiten de generación en generación. Fabricantes de jabón, incrustadores de piedra, ceramistas, zapateros, fabricantes de muñecas, sus herramientas, materiales y técnicas que se conservan y perpetúan en estas empresas familiares. Una luz oscura invita a la reflexión y a la introspección para recordarnos que nunca debemos olvidar de dónde venimos.


Amor para todos y de todos los colores y formas posibles. Dejemos que fluya a través de las manos de los mejores artesanos del mundo. © Alexandre Vázquez / Michelangelo Foundation

¡Que viva el amor en todas sus versiones!

La siguiente etapa a la que nos invitan Luca Guadagnino y Nicolo Rosmarini es la del amor. En la primera de las salas nos seducen con el Cortejo en forma de maravillosos centros de flores realizados en todo tipo de materiales y técnicas. Y en la segunda, se muestra el Amor en todo su esplendor. Pero ojo, no solo el amor romántico, también a la familia y hasta el más picante y lujurioso. Besos, camas, anillos, cartas de amor y hasta un corazón elaborado a partir de residuos plásticos y recubierto de hilo de seda sobre malla. Todo vale cuando de abrirnos al otro se trata.


Flores maravillosas para el Cortejo, previo al amor pero siempre bienvenidas. © Alexandre Vázquez / Michelangelo Foundation.

Entre viajes y naturaleza sigue nuestro camino

Mapas del mundo, navíos y hasta relojes con extraterrestres. Los viajes nos hacen grandes y abren nuestra mente, por eso no podemos concebir la vida sin ellos. En Homo Faber lo saben y la sala Viajes nos enseña, incluso, a fabricar nuestro propio globo terráqueo. 

Y si hay algo que nos acompaña y que merece nuestro respeto es la naturaleza. En realidad a ella le debemos la vida de verdad, así que su sala es un despliegue colorista y maravilloso de fondos marinos, flores imposibles y animales brillantes.


Naturaleza, a ella le debemos la vida y a ella volvemos siempre. En su sala, todas las interpretaciones son posibles. © Alexandre Vázquez / Michelangelo Foundation.

Aprender a nadar entre sueños

En la piscina Gandini era donde los venecianos aprendían a nadar antiguamente. Y en esta edición ha sido rehabilitada para ser el centro de los Sueños, la sala que nos sumerge en una absoluta oscuridad para viajar a nuestro subconsciente a través de figuras enmascaradas que rodean perimetralmente el recinto y revelan cómo las tradiciones ancestrales y los materiales locales inspiran a los artesanos contemporáneos a crear piezas increíblemente diversas e imaginativas. Sobre la superficie acuosa, silenciosas figuras vestidas por Alaïa.


Máscaras inquietantes nos conducen por los sueños. © Alexandre Vázquez / Michelangelo Foundation.

El futuro de la artesanía está en la comunicación

La comunicación es básica para nuestra vida y para el futuro de la artesanía. Por eso, la sala Diálogo presenta los resultados de colaboraciones creativas: entre artesanos y diseñadores, entre diferentes generaciones de maestros y alumnos. Impresionantes objetos que representan una amplia variedad de artesanías celebran la relación entre las personas que los concibieron.


Nicolò Rosmarin y Luca Guadagnino han sido los Cicerone de este particular viaje por la vida que han propuesto para esta edición de Homo Faber. © Giulio Ghirardi / Michelangelo Foundation.

Y después de la vida, ¿qué?

La muerte forma parte de la vida y la sala Afterlife explora cómo celebramos, conmemoramos y lamentamos el paso de una persona al más allá. Los objetos relacionados con la muerte y los ritos funerarios, revelan el papel ancestral de la artesanía en los rituales y tradiciones que rodean la muerte en diferentes culturas del mundo. En el centro, un ganso muerto por causas naturales entre fragmentos de plástico que son desechos posconsumo. Todo llega a su fin. Y Homo Faber también, pero el 30 de septiembre. 

Las distintas interpretaciones de la muerte y los ritos funerarios ocupan la sala Afterlife. Porque ella, la muerte también forma parte de la vida. De hecho, puede que sea lo que le da sentido.

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