La mayoría de las veces el título “exposición de diseño emergente” se escucha con recelo. Esperas ver piezas de diseño, sí, pero desde luego no nuevas, no descubrir nada, una sucesión de creadores que ya conoces, en definitiva. Por suerte hay ocasiones en las que llega la sorpresa y el resultado atrapa, revela y pilla desprevenido. Coherente y bella a partes iguales, es el caso de la exposición Object Space, Space Object, comisariada con sensibilidad y delicadeza por la interiorista Aasheen Mittal en el también innovador espacio Taula de Barcelona, a cargo de Delfina Gorelik y Vanessa Thuille. Se trata de un colectivo de 40 diseñadores emergentes y un total de 73 piezas en exhibición, que también están a la venta y que puede verse hasta este sábado 1 de febrero (incluido). Un proyecto de tres mujeres jóvenes y talentosas que con su visión moderna e internacional han montado la casa del futuro, literal y figurativamente hablando.


Aasheen Mittal (1999) es diseñadora de interiores y nació en India. Ha vivido en Malasia, Chile y hace siete años aterrizó en Barcelona. Lleva cuatro trabajando en el estudio de Isern Serra donde, dice, ha aprendido a “domesticar los proyectos”. Se considera una aficionada de los objetos, lámparas y muebles desde siempre. “Me fascina cómo un diseñador puede llegar a ese nivel de detalle y belleza con ellos. Muchas veces mi inspiración en los proyectos de Isern surge a partir de un objeto. Aquí ha pasado lo mismo. Mi inspiración para la curaduría de esta expo fueron los propios autores, sus piezas y el espacio en sí mismo. Quería poner sus objetos en contexto, que contasen la historia de su creación, de su uso y también la relación que tenemos con ellos. Por eso el título de Object Space, Space Object. Para investigar y hablar del vínculo de los objetos y el espacio. La perspectiva de que se contextualizan, se definen y se enriquecen mutuamente”, explica.

La muestra está dividida y organizada según las cinco estancias principales que componen una casa: atelier, salón, comedor, dormitorio y cocina, utilizando muebles, piezas de arte e iluminación que transforman un espacio diáfano como el de la galería en distintos ambientes donde predomina la domesticidad. Aash ha reunido una serie de objetos que muestran la esencia de cada diseñador pero es también una selección profundamente personal, un reflejo de cómo habitamos el espacio en nuestra vida diaria. “¿Cómo decidimos dónde pertenece un objeto? ¿Cuenta su propia historia o amplifica la nuestra? ¿Estamos dando forma al espacio o el espacio nos está dando forma a nosotros? Cada estancia de una casa involucra los sentidos, convirtiéndose en una extensión de lo que buscamos sentir y experimentar. El dormitorio invita a la relajación, el taller a la inspiración, la cocina a la creación. Aquí vemos, oímos, tocamos, olemos e incluso saboreamos la esencia de cada rincón, creando una conexión holística entre el espacio, los objetos y nuestra vida cotidiana”, continúa. Así, descubrimos las mesas de resina de Szymon Keller, las lámparas de Martí Campabadal Morales, Oriol Pinell, Guido Valin, Jan Gliński o las enteladas de Telita Objects, la imponente mesa de nogal de Mike Hausmann o la blanca lacada de Nazara Lázaro, las piezas de madera tropical de La Base Studio o las increíbles velas hechas a mano por Clara Infante de Copito.


“Siento que hay mucho talento entre los diseñadores y artistas de la nueva generación, con los cuales tenía muchas ganas de colaborar. La expo busca dar una plataforma a todos ellos y, como consecuencia, generar una comunidad donde se pueda explorar el futuro del diseño. Poder abrir un diálogo entre todos. Uno de los criterios de selección fue que todos tenían que ser emergentes. Muchos de los diseños, de hecho, estaban en exploración y requerían un contexto para ser realizados, son prototipos y se han creado a propósito para la muestra. Las piezas se escogieron individualmente, pero siempre pensando en la relación que tendrían con las otras en el espacio. Que como conjunto aportaran y se apoyaran las unas a las otras. Muchas encierran la voluntad de experimentar, probar nuevas formas, materiales, capturando el momento presente del diseño”, prosigue Aash.
La otra parte importante de la muestra es el propio lugar, Taula, una suerte de galería nada al uso fruto de la unión de la argentina Delfina Gorelik (1990), diseñadora del estudio de mobiliario y arquitectura La Base Studio, y la alemana Vanessa Thuille (1994), que aúna en su trabajo fotografía, estrategia de marca y comunicación. “Llevábamos mucho tiempo soñando con tener un espacio en el que pudiéramos crear y juntar a las personas que nos inspiran. Finalmente, el pasado septiembre inauguramos Taula como estudio-galería. El nombre Taula, “mesa” en catalán, surge de la idea de compartir. La idea de que la mesa es mucho más que un mueble, sino el lugar donde pasan cosas. Ya sea en un contexto de ocio, gastronómico, laboral, artístico o incluso en solitario, es justamente donde acabamos compartiendo, creando y conectándonos. Taula es esto: un espacio vivo y abierto, un lugar para compartir, reunir a creativos y artistas, y dar vida a proyectos que inspiran y conectan. Un constante work in progress que va evolucionando gracias a las personas que pasan y que acaban formando parte de esta plataforma. Queremos crear una comunidad en Barcelona donde el diseño y el arte convivan con lo cercano y humano. Queremos que Taula sea una galería en la que sentirse como en casa”, concluyen ambas.

