Hay un sofá que podría haber salido del París de Jean Royère, una silla que nos lleva hasta la Viena de Josef Hoffmann y mesas que parecen haber pasado una temporada entre Milán y São Paulo. Hay círculos rojos, maderas oscuras, volúmenes acolchados, geometrías algo extrañas y objetos que uno no sabe muy bien si pertenecen a 1905, 1957 o a pasado mañana. Todo forma parte de Baisi Guadagnino para Zara Home: Atlas of Desire, la primera colección que Luca Guadagnino y Stefano Baisi diseñan para la firma y que llega a las tiendas el próximo 26 de septiembre.
Son más de 200 piezas entre mobiliario, iluminación, menaje, textiles, alfombras, espejos, velas perfumadas y moda. Un catálogo suficientemente amplio como para construir una casa entera. Su nombre, Atlas of Desire, tiene sentido: Guadagnino y Baisi entienden la casa como una cartografía íntima en la que aquello que elegimos revela también lo que deseamos. Para construirla han revuelto un siglo de cultura doméstica y se han quedado con lo que todavía despierta algún deseo.

Luca Guadagnino diseñaba interiores mucho antes de llegar a Zara Home
Que un director de cine diseñe un sofá puede parecer una de esas colaboraciones que la moda inventa periódicamente para entretenernos, pero en este caso hay bastante más detrás. Ya consagrado como cineasta gracias a películas como Io sono l’amore (2009) y Call Me by Your Name (2017), Guadagnino (Palermo, 1971) fundó su estudio de interiorismo en Milán en 2017 y Stefano Baisi (Reggio Emilia, 1986) se incorporó entonces como arquitecto y diseñador.
La relación entre ambos empezó, sin embargo, en la arquitectura. Juntos proyectaron una casa en el lago de Como, la tienda Aesop de Piccadilly en Londres y el hotel Palazzo Talia en Roma, antes de trasladar esa complicidad al cine con Queer (2024) o After the Hunt (2025), donde Baisi ejerció como director de producción. También en MANERA hemos seguido la faceta de Luca Guadagnino como diseñador cuando convirtió Homo Faber en Venecia en un recorrido por la vida a través de la artesanía.

De Hoffmann a Royère: las pistas escondidas en los muebles
La colección de ambos para Zara Home reconoce cuatro coordenadas: la Secesión vienesa, el Art Déco francés, el modernismo brasileño y el diseño radical italiano. Basta mirar las piezas para empezar a ponerles nombres.
El arquitecto austriaco Josef Hoffmann es quizá la referencia más evidente. Su lenguaje geométrico aparece en las retículas, los círculos y la repetición de formas elementales, e incluso en el nombre de una silla, Purkersdorf, como el sanatorio que proyectó en 1904 a las afueras de Viena.

Después está París. Los grandes sofás, blandos, curvos y casi sin estructura visible, establecen un parentesco inevitable con Jean Royère, una de las grandes figuras del interiorismo francés de los años cuarenta y cincuenta. Su Ours Polaire, concebido en 1947 para el apartamento parisino de su madre, escondía una estructura tradicional de madera bajo un enorme cuerpo redondeado y tapizado.
De Milán a Brasil: otra manera de ser modernos
Italia aparece por todas partes, aunque de maneras menos literales. Hay algo de la precisión de Gio Ponti y de las curvas imposibles de Carlo Mollino en mesas y sillas que hacen de la estructura parte del dibujo. En las maderas, las rejillas y cierta voluntad de hacer mucho con muy poco aparece, en cambio, el Brasil moderno de Jorge Zalszupin o el que desplegó Lina Bo Bardi en su Casa de Vidrio: muebles entendidos casi como pequeñas arquitecturas domésticas.

Y, por último, llega la diversión. Las mesitas cúbicas perforadas, los colores primarios y las patas minúsculas sosteniendo volúmenes desmesurados nos llevan hasta Archizoom y el diseño radical italiano. En 1967 el grupo florentino presentó para Poltronova la Superonda, dos piezas onduladas cortadas de un único bloque de poliuretano que podían convertirse en sofá, cama o chaise longue. No tenía estructura, patas ni respaldo convencionales.
Nada de esto significa que Guadagnino y Baisi hayan copiado aquellas piezas. Las han pasado por una especie de batidora histórica: las digieren, las mezclan entre sí y las devuelven sin respetar las fronteras entre décadas, estilos o países. Y, quizá por eso mismo, todas acaban teniendo un aspecto tan contemporáneo.

Cuánto cuesta entrar en la película de Guadagnino
Los precios confirman que tampoco estamos ante una colaboración convencional de Zara Home. Un sofá cuesta entre 4.500 y 8.800 euros, una butaca puede alcanzar los 3.200 y la mesa de comedor Sacred Spring, de nogal, llega a 6.200: cifras muy por encima de las habituales en el mobiliario contemporáneo de gama accesible y que acercan algunas piezas al territorio de las grandes editoras de diseño italianas, aunque sin alcanzar todavía el precio de muchos de sus iconos.

El truco está en que Atlas of Desire funciona también por capas: mientras el gran mobiliario se comporta casi como diseño de colección, un plato cuesta 17,99 euros, un vaso de cristal soplado parte de 17,99 y los cubiertos, de 7,99. Se puede entrar en la casa de Guadagnino por la puerta del sofá o, bastante más prudentemente, por el cajón de los cubiertos.
Una casa completa llamada Atlas of Desire
Que la colección se extienda de los sofás a las lámparas, de los platos facetados a las alfombras e incluso a una colección de moda quizá no responda solamente a una cuestión de completar un catálogo. Hay detrás una vieja aspiración del diseño moderno: pensar la casa como una obra total, una idea que Hoffmann llevó al extremo a comienzos del siglo XX y a la que Ponti regresaría décadas después en Villa Planchart. Arquitectura, interiores y objetos debían hablar el mismo idioma. Guadagnino y Baisi parecen recuperar esa ambición, aunque pasada por una sensibilidad mucho menos disciplinada y bastante más cinematográfica.

Quien haya visto una película de Guadagnino sabe que sus interiores nunca son simplemente un fondo. Un mundo se construye también con la ropa, los objetos que alguien toca, la luz, los colores y hasta aquello que decide dejar encima de una mesa. Aquí han aplicado esa misma lógica a una casa que, por una vez, no existe solo durante las dos horas que dura una película. Por eso han diseñado también el concepto de presentación de la colección en las tiendas y el lanzamiento llega acompañado de un cortometraje dirigido por Guadagnino, escrito por Scott Z. Burns y protagonizado por Jamie Bell, Chase Sui Wonders, Michael Stuhlbarg y Patricia Arquette, con dirección artística de Baisi.


Cuándo estará disponible la colección en Zara Home
Baisi Guadagnino para Zara Home: Atlas of Desire estará disponible desde el 26 de septiembre de 2026 en tiendas seleccionadas y online. Coincidiendo con la Semana de la Moda de Milán, los días 26 y 27 podrá verse además en un pop-up abierto al público de 11:00 a 21:00 horas en La Pelota, dentro de una instalación diseñada por ellos mismos.
Quizá Atlas of Desire sea, después de todo, un nombre bastante preciso. Guadagnino y Baisi no han diseñado una colección para cambiar un sofá: han reunido suficientes obsesiones como para que queramos cambiar la casa entera.
