Arquitectura, interiorismo, diseño escenográfico, dirección artística y estilismo. Todos estos son los frentes en los que trabaja David D. Iriondo, arquitecto fundador de DIS – DIriondoStudio, con sede en Madrid. “Definiría a mi estudio como una fusión de esa arquitectura y diseño que parten desde el respeto por el legado previo, pero con intención y vocación contemporáneas”, detalla y continua “las corrientes con las que más me identifico en mi trabajo son la Bauhaus y el posterior International Style. Sobre todo por la concepción que tienen de un diseño holístico que funciona como síntesis de arte, artesanía y tecnología”.



Diseño experimental basado en el bienestar
Esa manera de concebir el diseño la plasma, por ejemplo, en Casa Robla, una antigua bodega de Álava transformada en un alojamiento experiencial lleno de tonos cálidos, muebles reciclados de antiguas vigas de madera y mucho silencio visual; o las viviendas GV65 y LCS39, ambas unos proyectos muy singulares; ya sea por la intervención en patrimonio, o por el concepto de diseño interior.
A David le inspiran la precisión y el rigor en el detalle de Carlo Scarpa; el diseño conceptual de Donald Judd; la arquitectura matérica y casi escultural de Anne Holtrop; el perfecto equilibrio entre belleza y funcionalidad de los arquitectos nórdicos como Alvar Aalto, Arne Jacobsen o Finn Juhl… ¿ Y si él mismo fuese una pieza de diseño? No duda en que sería cualquiera de las lámparas/esculturas de papel Akari de Isamu Noguchi. «Me parecen unas piezas que representan el balance perfecto entre el arte escultórico y la funcionalidad de lo cotidiano; logran equilibrio visual con formas orgánicas, materiales naturales y una estética atemporal integrando el arte en la vida diaria», asegura.
El arquitecto también recuerda que estamos viviendo una oleada de bienestar y autocuidado como nunca antes, por lo que considera que eso se reflejará tanto en el interiorismo como en la arquitectura de este año. «Traducir estos conceptos es clave para los futuros proyectos que están por venir. La economía circular, dando una segunda vida a los materiales, y el diseño biofílico, reconectando a las personas y sus entornos con la naturaleza, pueden ser unos muy buenos aliados para ello», finaliza.
Arquitectura que se nutre de artistas y creativos
En D I — S diriondostudio trabajan desde proyectos residenciales más contenidos hasta trabajos de mayor escala y con una importante carga innovadora. Como la intervención de en un edificio catalogado del siglo XVIII para adaptarlo a las necesidades actuales. «Mi obra ideal es la que me permita desarrollar nuevos conceptos, investigar nuevos materiales. Posiblemente, algo así podría funcionar muy bien con el proyecto personal de algún artista, diseñador o firma emergente. Siempre me ha interesado rodearme de talento creativo y nutrirme de referencias, no necesariamente del mundo de la arquitectura, que utilizo como inspiración a la hora de realizar un proyecto», finaliza.