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Interiorismo

Esta casa de los 70 en Madrid renace con luz, arte y piezas mid-century

En Madrid, el interiorista Tristán Domecq firma una casa serena y matizada, construida a partir de texturas, muebles mid century y arte. El equilibrio y la calma definen el conjunto.

En el salón, un techo de escayola inspirado en los artesonados de las casas de Baleares. Sofás de Eichholtz, con alfombra y mesas de centro diseñadas por Tristán Domecq. Sobre la chimenea, pintura de Fernando de Szyszlo, y a los lados, embocaduras en roble ultra brillo con interior tapizado en lino. A la dcha., obra en volumen de Aldo Guarnieri.

Un día estaba en mi casa de verano, vi el techo artesonado de madera típico de Baleares y pensé que me encantaría replicarlo”, comienza el interiorista Tristán Domecq. Y lo ha hecho, pero esta vez en escayola y en una casa en el distrito de Chamartín, en Madrid. “Es una vivienda de los 70, con la distribución típica de la época: compartimentada, con espacios estrechos y un tanto oscura”, comienza el interiorista, quien tardó casi un año en dar vida a esta reforma integral para una familia con niños.

“Para adaptarla a las necesidades actuales, decidimos tirar paredes, hacer una nueva distribución de las estancias y agregar luz natural”, recuerda Tristán, quien también hizo una labor titánica al crear y adaptar ese artesonado que tando había deseado en distintas áreas de la casa. “La ejecución fue compleja a la hora de proyectar las proporciones exactas de las viguetas y, sobre todo, hacer que cuadraran con los cortineros y las esquinas”, explica.

«Los muebles mid-century suelen ser
clásicos que perduran en el tiempo». Tristán Domecq
Mesa de comedor en roble diseño de Tristán Domecq Casa con sillas de comedor de Borsani. Gran mural de Gabriela Serrats sobre aparador mid-century, en Pamono. A la izda., una peana en piedra Campaspero con virgen de mármol.

Una casa con muebles mid-century que perduran en el tiempo

El interiorista, además, decidió utilizar un color terracota en el techo para que rompiera con la rotundez del suelo de piedra. Este tono aporta calidez y textura al entorno y contrasta con las líneas simples y depuradas del mobiliario de la zona social: salón, comedor, y cuarto de televisión, este último separado con una vidriera de cristal transparente. Los muebles son de tonos neutros y líneas contemporáneas, y se mezclan con algunos de estilo mid-century, como las sillas o el aparador del comedor. “Son clásicos que perduran en el tiempo”, puntualiza Tristán.

El arte también es uno de los elementos fundamentales en la decoración. Destacan el gran mural del comedor de la artista Gabriela Serrats que parece surgir de la pared; o el volumen abstacto de Aldo Guarnieri en el salón, que también genera esta ilusión óptica y funciona casi como una escultura. La cocina es un espacio amplio y vivido concebido para el disfrute más allá de la preparación de alimentos. «Nos gustaba la idea de que diera esa aura de casa grande con la isla de madera que diseñamos a medida, la gran campana que la acompaña y las vitrinas empapeladas que le dan un toque acogedor al espacio».

La cocina con el office tapizado en tonos beige con telas de Casamance, mesa de hierro diseñada por Tristán Domecq y sillas también de herrero.
La cocina lacada diseñada por el interiorista, con isla en madera de roble oscuro. Izda., vitrina empapelada para vajilla y cristalería.

Los dormitorios, por el contrario, están concebidos para ser espacios más tranquilos, sencillos, minimalistas. En el principal destaca una cama elegante diseñada por Tristán. En el de los pequeños, unas literas funcionales con una estética más madura que las hará perdurar en el tiempo, incluso cuando ellos se hagan mayores. ¿Su espacio favorito? “La cocina y las hornacinas del salón a los lados de la chimenea, aunque es difícil elegir solo uno”.

El dormitorio principal con cama en madera y latón diseño del interiorista, sobre ella, manta de Matarranz. A un lado, mesa de noche de Kave Home y lámpara de Tristán Domecq Casa.
Baño pintado en tono terracota con lavabo en mármol travertino.
En la sala de televisón, escultura de círculos en papel maché de Tristán Domecq Casa, sofá de los dueños retapizado y mesas de centro de Zara Home.
El interiorista Tristán Domecq.
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