Un día estaba en mi casa de verano, vi el techo artesonado de madera típico de Baleares y pensé que me encantaría replicarlo”, comienza el interiorista Tristán Domecq. Y lo ha hecho, pero esta vez en escayola y en una casa en el distrito de Chamartín, en Madrid. “Es una vivienda de los 70, con la distribución típica de la época: compartimentada, con espacios estrechos y un tanto oscura”, comienza el interiorista, quien tardó casi un año en dar vida a esta reforma integral para una familia con niños.
“Para adaptarla a las necesidades actuales, decidimos tirar paredes, hacer una nueva distribución de las estancias y agregar luz natural”, recuerda Tristán, quien también hizo una labor titánica al crear y adaptar ese artesonado que tando había deseado en distintas áreas de la casa. “La ejecución fue compleja a la hora de proyectar las proporciones exactas de las viguetas y, sobre todo, hacer que cuadraran con los cortineros y las esquinas”, explica.

clásicos que perduran en el tiempo». Tristán Domecq

Una casa con muebles mid-century que perduran en el tiempo
El interiorista, además, decidió utilizar un color terracota en el techo para que rompiera con la rotundez del suelo de piedra. Este tono aporta calidez y textura al entorno y contrasta con las líneas simples y depuradas del mobiliario de la zona social: salón, comedor, y cuarto de televisión, este último separado con una vidriera de cristal transparente. Los muebles son de tonos neutros y líneas contemporáneas, y se mezclan con algunos de estilo mid-century, como las sillas o el aparador del comedor. “Son clásicos que perduran en el tiempo”, puntualiza Tristán.
El arte también es uno de los elementos fundamentales en la decoración. Destacan el gran mural del comedor de la artista Gabriela Serrats que parece surgir de la pared; o el volumen abstacto de Aldo Guarnieri en el salón, que también genera esta ilusión óptica y funciona casi como una escultura. La cocina es un espacio amplio y vivido concebido para el disfrute más allá de la preparación de alimentos. «Nos gustaba la idea de que diera esa aura de casa grande con la isla de madera que diseñamos a medida, la gran campana que la acompaña y las vitrinas empapeladas que le dan un toque acogedor al espacio».


Los dormitorios, por el contrario, están concebidos para ser espacios más tranquilos, sencillos, minimalistas. En el principal destaca una cama elegante diseñada por Tristán. En el de los pequeños, unas literas funcionales con una estética más madura que las hará perdurar en el tiempo, incluso cuando ellos se hagan mayores. ¿Su espacio favorito? “La cocina y las hornacinas del salón a los lados de la chimenea, aunque es difícil elegir solo uno”.




