Las calles de Málaga siempre tienen algo que contar: el bullicio de una plaza, la brisa que llega del puerto, los largos paseos por La Malagueta, los museos de sus personajes ilustres como Picasso, el eco de los relatos entrañables de María Zambrano… Entre todo ese movimiento, todavía quedan algunos rincones tranquilos (muy pocos, es verdad) donde el tiempo parece pasar más lento. Lugares donde todavía podemos contemplar la ciudad con calma mientras el Mediterráneo se pierde en el horizonte.
El nuevo hotel ME Málaga by Meliá, la marca de hoteles de lujo más vanguardista de Meliá Hotels International, es uno de ellos. Nada más entrar nos encontramos con un refugio tranquilo, lleno de arte y diseño, en pleno centro, cuya terraza, además, nos regala una de las panorámicas más especiales de la ciudad, con el mar, los tejados y la Alcazaba de fondo.

ME Málaga by Meliá: un hotel de diseño en el centro de Málaga
Este hotel de cinco estrellas, diseñado por el estudio familiar ASAH, de los arquitectos Álvaro y Adriana Sans, fue proyectado para, precisamente, reinterpretar la esencia del lugar donde se ubica: la Costa del Sol. Sin embargo, lo hace desde una mirada muy actual y elegante. La luz cálida del Mediterráneo, los materiales nobles, el mobiliario de diseño, y una cuidada presencia artística acompañan cada rincón.
Desde las obras originales de Pablo Picasso y Joan Miró, que reciben al visitante en el vestíbulo, hasta el mural de Marina Anaya y las intervenciones coloridas y abstractas de Rafa García en los techos de las habitaciones… No por nada, el hotel está ubicado justo enfrente de la Plaza de la Merced, en donde también está la casa natal de Picasso, y está cimentado sobre yacimientos de más de 3.000 años de antigüedad. Qué privilegio.
El hotel alberga 128 habitaciones (14 junior suites y 8 suites amplias y luminosas) y todas están abiertas a las vistas del casco histórico de Málaga. Cada una de ellas han sido pensadas por ASAH para invitar al descanso sin renunciar a la belleza de los detalles: una pieza cerámica de elaboración local, una escalera escultórica diseñada in situ, la luz cálida modulable, los revestimientos de madera natural, los espejos que aportan profundidad…




Una terraza que es el nuevo epicentro social de Málaga
La terraza/rooftop es uno de los mayores tesoros de este hotel y es el nuevo epicentro social de la ciudad. Cuenta con una piscina infinity climatizada y transparente que se mimetiza con el paisaje y con un restaurante del grupo Cañitas Maite, liderado por los jovenes chefs Javier Sanz y Juan Sahuquillo. Aquí, se ofrece una reinterpretación de los grandes clásicos del grupo en un restaurante de estética náutica. Platos icónicos como sus croquetas de jamón o el carabinero a la parrilla reflejan una cocina honesta, técnica y profundamente ligada al producto.
Por su parte, en la planta baja, está ubicado el Eñe Lobby Bar, un espacio dinámico y desenfadado que invita a compartir una propuesta gastronómica creativa. Platos como el donut de rabo de toro o una reinterpretación del clásico bocata de calamares convierten cada visita llena de sabor. Y es que hay hoteles que sirven como punto de partida para descubrir un destino, y otros que acaban formando parte del propio viaje en sí mismo. ME Málaga by Meliá pertenece a los segundos, ya que, alojarse en él es, en realidad, otra manera de conocer Málaga a profundidad.


