Preservar la esencia auténtica de una bella casa tradicional mallorquina, dotándola a la vez de todas las comodidades actuales. Ese fue el objetivo de Rôck&Villa, el despacho de desarrollo inmobiliario a cargo de Paulo Valcic y Stefan Relic, al reformar una vivienda datada de 1890 bautizada como Casa Margarita. Según desgranan los autores del interiorismo, el histórico inmueble sobre el que trabajaron se encuentra en el pintoresco pueblo de Santa Margalida, a unos minutos en coche de la playa del Muro, uno de los puntos más atractivos de la isla. "Que esta casa tan actual y confortable sea tan antigua, sin duda es una de las joyas del proyecto", comparten ambos.
Mantener el encanto y características originales de una bella casa tradicional mallorquina, dotándola de todas las comodidades actuales. Ese fue el objetivo de Rôck&Villa, un dúo de desarrollo inmobiliario conformado por Paulo y Stefan, al reformar Casa Margarita, una vivienda que data de 1890 en el pintoresco pueblo de Santa Margalida, Mallorca, a unos minutos en coche de playa del Muro, uno de los puntos más atractivos de la isla. "Que esta casa tan actual y cómoda sea, a la vez, tan antigua, es una de las joyas de este proyecto", comparten ambos.
En el salón, sofa mostaza y butaca gris de Blasco, butaca de cuero de Fredericia Furniture, mesas auxiliares de Mogg Design, alfombra de Vincent Van Duysen x Zara Home y lámpara de pie de Contain Studio.
Mesa diseñada por Rôck&Villa y fabricada por el artesano local Con Alma Design con vigas recicladas de una casa mallorquina. Las sillas son de Cizeta Group y la lámpara colgante, de Contain Studio.
Junto a la mesa de la entrada y los apliques de 101 Copenhagen, consola de Dareels. Los suelos de toda la casa son azulejos porcelánicos que imitan la piedra mallorquina de Binissalem.
Respeto máximo al pasado
Con 222 metros cuadrados en total, la vivienda principal de Casa Margarita cuenta con salón, comedor, cocina, aseo, dos dormitorios, baño y también un master bedroom con baño propio. Mientras, la casa de invitados dispone de una pequeña sala de estar y un mezzanine en la parte de arriba. Además figura un jardín con piscina y área de comidas. “Es como una especie de oasis muy único en la zona”, destaca el dúo de Rôck&Villa, quienes se mudaron a la isla después de empezar su proyecto inmobiliario en Barcelona. Lo hicieron con el objetivo de darle una nueva vida a antiguas casas mallorquinas.
«Cuando vimos ésta por primera vez, estaba en un estado muy deteriorado. Ni siquiera era habitable. Pero fue amor a primera vista porque le vimos gran potencial, en ella habían muchos aspectos originales que se podían rescatar», recuerda el dúo, y continúa. «Por ejemplo, el marés de las paredes, la impresionante escalera original con los mármoles que se han pulido y vuelto a colocar. O el pilar contiguo a esa zona», añaden. «Hay que tener en cuenta que la casa tiene más de 130 años de historia, hubo que hacer un gran trabajo de conservación y restauración».
Cocina con encimera de porcelánico diseñada por Rôck&Villa y hecha por Banni, y lámparas de Contain Studio. Los marcos que comunican la cocina con otros espacios de la casa también forman parte de la reforma del estudio.
La antigua escalera, una de las joyas de Casa Margarita, es de mármol Emperador de Murcia y fue restaurada por una marmolería local.
Una de las habitaciones de Casa Margarita diseñada por Rôck&Villa.
Artesanía local y lujo mediterráneo, de la mano
Uno de los verdaderos tesoros de este proyecto es, sin duda, la participación de los artesanos locales. En la casa conviven piezas diseñadas por Rôck&Villa y elaboradas por artesanos de la isla, como la mesa del comedor, algunos armarios y muebles de baño, así como la cama de la master suite. Junto a piezas de firmas como Blasco, Fredericia Furniture o Contain Studio. Por otro lado, también destacan algunas obras de arte hechas por el propio Paulo Valcic, como el cuadro que preside el salón. «El interiorismo de la vivienda es de tonalidad neutra y muy mediterránea, y mezcla piezas un poco más atrevidas. El sofá de color mostaza es un ejemplo, igual que el porcelánico con vetas de la cocina», detallan los autores. «Le quisimos dar esas pinceladas de color a la casa».
En Rôck&Villa reconocen a su vez que la vivienda, en su conjunto, resulta bastante versátil tanto por el estilo como por la distribución que ingeniaron los dos. «De hecho, aquí se puede acomodar tanto una familia con niños, porque hay suficiente espacio, como simplemente una pareja. Es una vivienda amplia pero sin llegar a resultar enorme», concluyen. «Los próximos dueños de esta residencia se encontrarán con un lugar único, en donde todavía se puede respirar ese aire auténtico de la isla». Y todo, mientras se disfruta de la fragancia que Stefan, aficionado a la perfumería, ha elaborado exclusivamente para Casa Margarita. En definitiva, un auténtico sueño hecho realidad.
La cama, los armarios y los muebles de baño fueron diseñados por Rôck&Villa. Las vigas del techo son de madera de pino.
En la casa de invitados, contigua a la casa principal, mezzanine con una pequeña sala de estar con una butaca Elephant Chair by NORR11.
Retrato del arquitecto Paulo Valcic y el experto en marketing y perfumería Stefan Relic, fundadores de Rôck&Villa. Foto: Julio Feroz.
El exterior de Casa Margarita con área de comidas, pared de piedra Marés, piscina con borde de piedra de Binissalem y diversas plantas como lavanda, palmeras, ciprés y olivos.
