El aroma a madera recién lijada es uno de esos que, solo con pensarlo, produce sensaciones en cualquiera. Y es, además, con el que se identifica el estudio vitoriano RDL Arquitectura. Jimena y Ainhoa llevan desde el año 2000 diseñando casas honestas, tranquilas, que envejecen con dignidad. Justo como la madera. Pero no todo aquí va de aromas. También saben sacar el lado cálido al acero, y hacer magia con la luz natural. Proyectar una vivienda desde la arquitectura hasta el último detalle del mobiliario, y rehabilitar coquetos hoteles de la costa vasca, como están realizando ahora mismo. En definitiva, un estudio que ha dado en la tecla de la belleza serena.
AJENAS A LO PASAJERO
La inspiración nace de una sensibilidad sin fecha de caducidad. No se identifican con corrientes rígidas ni se adscriben a movimientos en concreto: “cada cliente, cada lugar, cada momento requiere una respuesta distinta”. El arte de proyectar desde lo esencial, de crear espacios auténticos que hablen de quienes los habitan; más que seguir tendencias, construyen identidad.
En su trabajo lo demuestran. Es el caso de Bizkaia, donde la sutileza de los muros revestidos de arcilla, los acabados en madera natural y los pavimentos pétreos actúan como hilo conductor. En una vivienda junto al parque El Prado, en Vitoria —la imagen de portada— estuvieron a cargo de la reforma integral y el interiorismo, aportando calidez y luminosidad a cada rincón. Como testimonio de su capacidad, reinterpretaron un espacio desde cero: un antiguo corral vasco reconvertido en una casa pasiva. Prueba superada con excelencia.
Los espacios no solo se ocupan: sino que moldean nuestro estado de ánimo. Para RDL, la calma y la conexión con lo natural se traducen en una paleta de tonos tierra y blancos —su combinación preferida— que apela a algo universal. Esa misma sensibilidad material la reconocen en arquitectos como Peter Zumthor, John Pawson o Norm Architects, referentes capaces de transformar la materia en experiencia. Si tuvieran que definirse a través de una pieza de diseño, lo tienen claro: la S 533 N de Thonet, por su comodidad, su estética atemporal y su versatilidad, capaz de adaptarse tanto a interiores como a exteriores.
Biblioteca de vivienda en Vitoria. Un espacio de trabajo acogedor, con abundante luz natural y estantería a medida.
QUE HABLEN LOS MATERIALES, LA LUZ, LA PROPORCIÓN
Para Jimena y Ainhoa, todo debe tener un porqué: evitan lo superfluo, lo excesivo, lo innecesario. “Encontrar ese punto de equilibrio entre lo que el cliente espera y lo que nosotras sabemos que el espacio necesita ha sido, y sigue siendo, uno de los retos más importantes”. Uno al que no temen.
De cara al 2026, buscan profundizar en intervenciones integrales que abarquen desde la estructura hasta el último accesorio. Puede sonar sencillo, —no lo es—. En este tipo de proyectos, las variables se multiplican y los imprevistos son constantes; solo así es posible mantener el control y garantizar una atención meticulosa al detalle. Como ellas mismas afirman, «el orden es el primer paso hacia una belleza serena», un principio que rige cada encargo que pasa por sus manos, y traducen a espacios donde todo tiene sentido.