Un lugar lleno de colores, acabados, formas, texturas y materiales diversos donde la visita se convierte en un recorrido sensorial. Tabula Studio ha diseñado así su propia oficina y showroom, con la idea de que los clientes puedan explorar las diferentes opciones que proponen. Y es que cada detalle ha sido cuidadosamente pensado para ofrecer una experiencia envolvente y transmitir la creatividad que define al estudio.
Se trata de 94 m2 distribuidos en un amplio espacio común, una sala de reuniones y dos aseos. “Somos del barrio y llevamos trabajando en él diez años, lo que nos da una experiencia dilatada en muchas de las comunidades, conociendo además cada singularidad estructural y de instalaciones pero, sobre todo, conociendo bien al vecino. En este caso nos gustó que es un edificio clásico del Ensanche de Bilbao: con su mirador, balcones con contraventanas y techos altos, uno de los lienzos más típicos de esta zona. La luz y sus vistas a las Torres Isozaki también ayudaron. Fue amor a primera vista, lo primero y último que vimos, a través de una inmobiliaria local”, comienza Nerea Apraiz, arquitecta y CEO de Tabula Studio.
En el recibidor, un panelado en laca verde brillante se extiende hasta el techo. Esta estructura alberga las instalaciones. Silla Ekstrem en amarillo de Terje Ekstrøm para Variér iluminada de forma teatral por un foco Pop Up de Arkoslight.
El tabique está revestido con un textil vegetal de la colección Les Forêts de Arte International.
Originalmente era una asesoría con una sala de espera, dos amplios despachos y dos aseos. La idea era ofrecer un ambiente diáfano y funcional. La nueva distribución permite albergar cinco puestos de trabajo y una sala de reuniones, comunicada mediante un cerramiento acristalado que mantiene la sensación de apertura sin sacrificar privacidad. Los aseos fueron completamente reformados para convertirse en una muestra de las diversas alternativas de diseño que Tabula Studio domina. Así, el espacio exhibe distintos acabados y soluciones, permitiendo que los visitantes experimenten de primera mano las posibilidades que brinda la creatividad del equipo, cuyo trabajo se caracteriza por la mezcla cromática ecléctica y la búsqueda de nuevos materiales, acabados, etc. Además de ser un estudio de arquitectura, también son distribuidores de las cocinas Logos Scoop, por lo que el espacio incluye una exposición de esta estancia de la casa. Se presentan tres acabados principales: laca y madera de raíz de nogal, combinados con encimeras de cuarcitas de Levantina y Cosentino, así como una alternativa en acero inoxidable con electrodomésticos Pando, marca de la cual el estudio también es distribuidor.
En la sala de reuniones, mesa Monoplauto de Miniforms y sillas Mariolina (con brazos) y Leda, también de Miniforms.
En la misma estancia, módulo de almacenamiento de USM Haller en amarillo. Cerramiento de aluminio en tres paños de color titanio de la firma Albed.
Panelado de cinco metros en la pared principal con dibujo personalizado por Tabula Studio.
Una reforma que muestra el pasado y el proceso
“Estaba absolutamente inmerso en los años 90: bien de gotelé y una moqueta de estampado sospechoso. Hicimos una reforma integral: derribo, instalaciones, tabiquería y vestimenta. Pero nos parecía importante dejar parte de lo que fue y mostrar los elementos estructurales y de anclaje de ciertas instalaciones. Todo el mundo que se embarca en un nuevo proyecto debería entender el camino que se recorre hasta obtener el resultado final, y enseñarlo, para nosotros, era básico. Bajo esta premisa, el diseño prioriza el uso de formas y acabados variados. Este showroom-estudio de arquitectura es eso: un show-room. Pasen, toquen y vean”, continúa.
“Buscábamos alegría, que es básica para que brote la creatividad. Un buen ambiente, en definitiva”. Para ello, mezclaron todo tipo de materiales y tonalidades: predominan el rojo bermellón del suelo, que ha sido el elemento clave del proyecto, según Nerea, la madera de raíz, el acero inoxidable y la piedra. “Los muebles son clásicos atemporales y algunos no tanto, y también muy coloridos. Porque son como nosotros: clásicos en esencia y educación, pero con vocación transgresora”, prosigue.
El acceso a los aseos está cubierto con cerámica verde vidriada, ocultando las puertas enrasadas.
En el baño rosa, suelo, rodapié y embocadura de lavabo de mármol Rojo Alicante y paredes de cemento rosa. Piezas en madera de arce, grifo de Carlo Frattini e inodoro de Geberit.
En el baño azul, espejo de gran formato reflejando un mural de Nerea Apraiz, lavabo en Dorian azul, panelados en madera de castaño y suelo de mármol Silver.
Las obras de arte son creaciones de Nerea que, además de arquitecta, es licenciada en Bellas Artes, y ha diseñado y pintado tanto el mural troquelado de la sala de reuniones como el de uno de los aseos. Además, en el acceso de entrada, el espacio cuenta con un entelado vegetal de Arte International. “Se encuentra mirando de frente a uno de los balcones. Nos resultaba evocador devolverle a la ciudad parte de la naturaleza que ha perdido y disfrutar de ella nosotros”, dice.
“Es un lugar interesante y entretenido. Quisiéramos pensar que dice de nosotros que nos arriesgamos, nos atrevemos y jugamos. No nos conformamos. Pero siempre con la seguridad que te aportan diez años de experiencia”, remata.
Retrato de Nerea Apraiz, arquitecta y CEO de Tabula Studio.
En la cocina, mobiliario de raíz de nogal de Logos Scoop, electrodomésticos de Pando, encimera de acero inoxidable de Frecan y grifería de Fantini. Mecanismos en Les Couleurs® Le Corbusier de Jung. Cuenta con una gran isla de tres metros modelo Xp de Logos, con cajones Ujue en un lateral y Makila en el otro. Al fondo, silla azul y taburete naranja Bold de Moustache.
La encimera de Sensa Vancouver de Cosentino queda enmarcada por dos columnas en chapa galvanizada colaborante.